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Zaragoza.- El Real Zaragoza sigue en racha tras conseguir un segundo triunfo consecutivo ante el Sevilla. Los de José Aurelio Gay hicieron gala de fuerza, coraje y nobleza para conseguir un triunfo que les saca de los puestos de descenso.
El comienzo del partido estuvo marcado por la igualdad entre ambos equipos. El Real Zaragoza, que sorprendió con un once inicial inédito, saltó sin miedo al césped de La Romareda y atenazó al Sevilla con un juego duro e intenso en el centro del campo. Cuando se rozaba el minuto siete del primer tiempo, el lateral izquierdo del conjunto aragonés, Javi Paredes, tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión. Su sitio fue ocupado por la joven promesa zaragocista, Ander Herrera.
Con el paso de los minutos, el Sevilla despertó de su letargo inicial. Kanouté y Negredo se convirtieron en las puntas de lanza de un equipo que tiró de fuerza física y calidad para hacerse con el dominio del partido. A los 15 minutos de juego, la mejor oportunidad para los aragoneses. Suazo, haciendo gala de un alarde de fuerza se fue de hasta cuatro contrarios y dio una asistencia magistral a Colunga. El jugador asturiano disparó, y el balón se fue a córner. Apenas tres minutos más tarde, se repetiría la misma jugada. Gabi cedió el esférico al diez zaragocista, éste se plantó solo ante Palop, y cuando La Romareda cantaba gol, la pelota se marchó lejos de la portería andaluza. El Real Zaragoza estaba protagonizando sus mejores momentos de fútbol de la temporada.
Los pupilos de José Aurelio Gay se hicieron con la manija del encuentro y evitaron que los balones llegasen a los delanteros del conjunto hispalenese. Pulido, limpio y seguro en su marcaje a Diego Capel, fue uno de los mejores de la zaga. De defensas iba la noche, y uno de los fichajes invernales del conjunto blanquillo se apuntó a la fiesta futbolística aragonesa. Matteo Contini aprovechó una indecisión en el área sevillista para matar por bajo a Palop.
Poco duró la alegría en el estadio zaragozano. Una mala salida de Carrizo fue aprovechada por Escudé para mandar al larguero un esférico que cayó en los pies de Kanouté. El malí, letal en el área pequeña, no falló. Empate en La Romareda. Mucho premio para un Sevilla inoperante hasta el momento.
El fútbol estaba del lado zaragocista, y en el minuto 37, una falta botada por Eliseu se coló dentro de las mallas de la portería defendida por Palop tras rozar la cabeza de un Negredo muy criticado por las gradas del Municipal. Justicia en el marcador, 2-1, y La Romareda volcada con su equipo.
SEGUNDA PARTE
El segundo tiempo se inició con cambio para el Sevilla. Manolo Jiménez se olvidó de la Copa y dio entrada a Diego Perotti. El extremo argentino sustituyó al canterano sevillista José Carlos. Por su parte, el Real Zaragoza salió con los mismos y mantuvo la línea de juego demostrada durante la primera mitad.
Los primeros compases de este segundo tiempo tuvieron un factor determinante: la tensión. El Sevilla se lanzó sobre la portería de Carrizo. El portero argentino, muy inseguro durante todo el choque, llevó el "ui" a las gradas del Municipal con varias salidas en falso que estuvieron a punto de costarle caro al conjunto aragonés.
A falta de 20 minutos para la finalización del choque, Gay dio entrada a la última incorporación aragonesa: Edmilson. El partido había caído en tierra de nadie. Ni Sevilla ni Zaragoza eran capaces de imponer su ley en el centro del campo. La escuadra de Manolo Jiménez, ya con Jesús Navas sobre el campo, se mostraron más finos en el ataque. Sin embargo, la defensa del Real Zaragoza, muy seria a lo largo de todo el partido, evitó casi todas las acciones de peligro de los andaluces.
En el minuto 36 del segundo tiempo, Negredo dejó a su equipo con diez al cometer una flagrante agresión sobre el defensa italiano del Real Zaragoza, Matteo Contini. El delantero madrileño arremetió duramente contra el central zaragocista y vio la roja directa.
Cuando restaban cuatro minutos para terminar el encuentro, Ander Herrera, vital en la victoria aragonesa, estuvo a punto de marcar el gol de la tranquilidad con un remate de cabeza que Palop detuvo con un pie salvador.
La dureza del juego andaluz se incrementó en los minutos finales del partido. Estankevicius vio la roja directa al cazar por detras a Ander Herrera. Minutos más tarde sería Adrián Colunga el expulsado por una doble amonestación al trabar por detrás a Jesús Navas.
Así se llegó al final del partido, con una nueva y balsámica victoria del Zaragoza. El proxímo rival, el Valladolid en un duelo directo por la salvación. |